Director: ADRIÁN ORR

Nacido en Madrid en 1981. Licenciado en Comunicación audiovisual por la UCM. Estudió en la Escuela de cine de Lisboa(ESTC) donde trabajó como director de fotografía.

Su primer cortometraje fue “Las hormigas”(2007). “De caballeros” su segundo trabajo fue estrenado internacionalmente en IDFA 2011 y proyectado en varios festivales alrededor del mundo, consiguiendo la nominación a mejor cortometraje europeo en Go Short film festival 2012, además de varios premios en algunos de los festivales españoles más relevantes.

“Buenos días resistencia”, tuvo su premiere mundial en Rotterdam IFF 2013. Ganó entre otros el premio a mejor corto documental en Vila do conde 2013, Mejor cortometraje en Adana Golden Boll FF, Best etho-Anthropological film in Popoli Documentary Film Festival o major cortometraje en la Semana de cine de  la Comunidad de Madrid para Caiman, Cuadernos de cine.

Y ahora,  tras continuar filmando a la familia de “Buenos días Resistencia”, presenta su primer largometraje, donde ficción y documental mantienen un estrecho diálogo.

Algunas notas del director:

Crecí en el mismo barrio que “Niñato”, el protagonista de la película y a los diecisiete años  me uní como DJ a su grupo de hip-hop. Diez años después Niñato se convirtió, como otros de mis amigos del barrio, en padre de familia.

Siempre he admirado como, a pesar del paso del tiempo y sus nuevas responsabilidades como padre , ha mantenido intacto su pasión por hacer música. La misma pasión que tiene cuando esta con los niños.

Durante más de cuatro años he estado filmando la dicotomía entre estas dos pasiones: “Niñato” como  padre y “Niñato” como joven que  intenta mantener vivo un sueño de adolescente.

La película retrata un largo proceso de enseñanza y aprendizaje entre Niñato y los niños; sobre todo con Oro, el más pequeño. He filmado como pequeños gestos, unas pocas palabras en el pasado pueden adquirir relevancia en el presente y  proyectarse hacia el futuro. Y lo he mostrado en una aparente continuidad temporal. He posicionado al espectador como testigo a tiempo real de como “Niñato” aprende a enseñar, a estimular a los niños a seguir trabajando,  a crecer en autonomía y tener sueños, incluso cuando sabe que los suyos, probablemente, ya no se harán realidad.